
1. Posos de café: Un fertilizante simple y rico en nitrógeno
Los posos de café usados son ricos en nitrógeno, un nutriente esencial para el crecimiento de las hojas. También contienen otros minerales y materia orgánica que benefician a tus plantas de calabacín.
Preparación y aplicación:
Puedes recolectar los posos de café usados y esparcirlos directamente alrededor de la base de tus plantas de calabacín. Para un mejor resultado, mezcla bien los posos con la tierra. Evita ponerlos en capas muy gruesas para que no se vuelva demasiado ácido.
Beneficios adicionales:
Los posos de café no solo proporcionan nitrógeno, sino que también ayudan a mejorar la textura y el drenaje del suelo. También atraen lombrices, que son buenas para airear la tierra y mejorar la salud general de la planta.

2. Cáscaras de huevo y agua de huevo cocido: Un gran impulso de calcio
Las cáscaras de huevo y el agua usada para cocer los huevos son excelentes fuentes de calcio, un nutriente importante para fortalecer las células de las plantas y evitar que los frutos de calabacín se pudran en la base.
Preparación y aplicación (Cáscaras de huevo):
Tritura las cáscaras de huevo en pedacitos pequeños y esparce alrededor de la base de tus plantas de calabacín. También puedes agregar las cáscaras trituradas a tu compost para enriquecerlo con calcio.
